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Mi pozo de tristeza donde recoger mis lloros

Mi rincón del mundo donde poder llorar sobre mi vida
Un cuento, no es mío y ya me gustaría que lo fuese, de todas formas aquí va, eso sí, con un toque personal.

Ya hacía tiempo que se había fijado en ella. La veía cada día pasar por delante de su ventana, caminando con un cántaro hacia la fuente. Cada día a la misma hora, él asomado a la ventana, ella pasando con su sonrisa. Esa sonrisa que le hechizo. Haciéndole caer en las manos del amor.

Un día a principios del otoño, se armó de valor, tenía que conocerla. Nervioso, la esperó a la puerta de su casa. Cuando ella pasó con su cántaro, la saludó. Ella le respondió a su saludo con una hermosa sonrisa. Le preguntó si la podía acompañar, y ella aceptó rápidamente. Durante el camino a la fuente hablaron, rieron, él disfrutó de cada segundo de su paseo, ella parecía que también. Por cada momento que pasaba, su amor se hacia más grande hacía ella.

Cuando llegaron a la casa de ella, él se armó de valor y le confesó el amor que sentía por ella. Ella lo miró, él le pidió salir y la única respuesta que obtuvo fue un “mañana te diré algo”, y ella desapareció tras la puerta de su casa.

Al día siguiente, solo despertarse, se puso a esperarla en su ventana. Al verla llegar con su cántaro bajo rápidamente a saludarla. Ella se detuvo ante él, metió la mano en su cántaro y le dio un colador.

"Si en verdad me amas y quieres que salga contigo has de traerme este colador lleno de agua, no puedes tapar los agujeros y solo puedes usar el colador". Se lo dio y siguió su camino hacia la fuente.

No se podía creer lo que había oído, le había pedido que llenase el colador de agua y que se lo llevara a su casa. No podía ser verdad. Le estaba pidiendo algo imposible. Un colador no se podía llenar nunca.

Quedo triste, y se pensó que el colador había sido la forma delicada de decirle no quería estar con él.

Fueron pasando los días, y su único consuelo fue verla pasar de camino hacia la fuente. Algún día la seguía hacia su casa, pero no se atrevía a hablar con ella, le había rechazado.

Las templadas tardes del otoño fueron dejando pasó al frío invierno, y un día de repente ella dejó de pasar con su cántaro. Hacia demasiado frío. A el ya solo le quedaba el colador que había guardado celosamente en su cuarto. Era lo único que le quedaba de ella. Triste, melancólico, intento olvidarla, pero no podía. En un intento para animarse, decidió llegarse hasta la fuente, la fuente donde ella recogía el agua con su cántaro.

Lentamente hizo aquel camino, aquel triste camino. Llego a la fuente, y cual fue su sorpresa al verla helada, por eso había dejado ella de pasar. Se sentó en una piedra, y se quedo mirando la superficie del agua helada. De pronto una sonrisa cruzó su cara, se levanto y corrió hacia su casa, subió a su cuarto y cogiendo el colador, volvió a la fuente. Con una piedra rompió el hielo de la fuente y cogiendo sus pedazos los puso en el colador. Rápidamente se dirigió hacia casa de ella. Ella lo vio llegar por la ventana y bajo a abrirle. Él, triunfador, le enseñó su colador lleno de hielo, de agua helada. Ella sonrió y le dijo "sabía que vendrías, y le invitó a entrar".

Aquí me paro y ya es cuestión vuestra de decidir como acaba la historia.
Anotación por Corazón roto a las 10:22:37 | Comentarios (2)
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Comentarios:

  1. Que bonito cuento!!
    Supongo que la moraleja sería que no hay que desesperarse, que hay que buscar la solucion a cualquier problema...Que ante las negativas hay que crecerse, y que por amor se puede conseguir cuqluier cosa que se desee....
    U(n beso muy muerte!

    Enviado por Bootsy19 el 06-10-2006 a las 12:44:10

  2. A veces los imposibles sólo existen en nuestra cabeza, dicen que el que quiere algo de verdad puede encontrar la solución buscándola con todas sus fuerzas, este es un buen ejemplo de ello. No por ser difíciles deben dejarse de lado las cosas, nos perderíamos el intento, y son los intentos los que te enriquecen siempre como persona. Al fin y al cabo, las cosas que cuestan de conseguir son las que fortalecen tu caracter y las que más valoras. Bonito cuento. Besos

    Enviado por Alalluna el 09-10-2006 a las 11:43:51


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